R O M A
En el amor no hay víctimas, hay suicidas, sacrificados, condenados, ciegos, sordos, valientes o dementes (o como quieran llamarle), algunos inocentes, pero no víctimas. El amor caza, nos caza, como pequeños ciervos, nadie escapa. En el amor no existe el tiempo, envanece, nos hace creer que somos inmortales, siendo sólo unos trozos de carne. El amor no cede, no tiene piedad, invade cada órgano, cada célula, cada espacio en el tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario