INSTRUCCIONES PARA TENER EL CORAZÓN ROTO



Número de participantes: 2 o más.
Nota: debes tener mucha prisa y tomar nada con calma. El que se enamora pierde, bueno en este caso gana.

Para llevar a cabo estás instrucciones es de suma importancia elegir mal, todos esos consejos que te dió tu mamá no debes escuchar, es hora de ignorar tu intuición.
Primero tienes que enamorarte de aquel que te da señales claras de desinterés, entre más confundido te sientas, mejor.

Debes tener la sensación de que es la persona correcta en el momento equivocado, si vive lejos aún más emocionante, que tenga algún asunto sin resolver con alguno de sus padres, indispuesto emocionalmente y por supuesto con rasgos narcisistas, si sigue pensando en la ex pareja ¡bingo! justo lo que necesitas.

Preferentemente con alguna de estas posiciones en su carta natal: sol en cáncer, luna en capricornio, venus en escorpio, y no hablemos de mercurio, entre menos sepa comunicarse mejor.
Intenta que funcione más veces de las necesarias ,da más oportunidades de las que se te piden.

Tendrás que embriagarte con este trago fuerte : 3 onzas de expectativa, 6 onzas de idealización, mucho hielo y directo a la garganta, para acompañar una botanita de migajas y el mínimo esfuerzo.
Último paso: debes dejar a un lado todas tus pasiones, ya no importa tu vida personal o quien eres en realidad, tienes que renunciar a ti mismo para que esto funcione, ya no veas más a las personas que quieres, sumérgete hasta las profundidades de ese pantano que es la soledad, deja que el lodo te atraviese hasta dejarte sordo y ciego. Haz de esa persona todas tus disyuntivas.

Finalmente, cuando esa persona te abandone y se lleve todas tus posibilidades consigo, te habrá dejado con una severa miocardiopatía mejor conocida como un corazón roto.

Como muestra de algunos ejemplares de uno que otro corazón roto basta hojear las cartas a chepita, las letras de Chavela o las pinturas de una tal Frida.
Si es de tu gusto y quieres revertir el efecto de estas instrucciones basta una sobredosis de pastillas, tal vez besar el fondo de unas cuantas botellas, o llorar todo un río, sin orden o todo al mismo tiempo, pero como último y mejor recurso (recomendación) escucha las verdades de tu madre o tu amigo el terapeuta y deja dar unas muchas miles de vueltas a las manecillas del reloj.

Janin Miranda

Comentarios

Entradas populares