MANIFIESTO
Recé muchas veces tu nombre,
Para hacerte presente y no olvidarte.
Para creer que tal vez así me recordarías.
Lo dije tantas veces como pude.
Como un deseo que no se cumplía.
Me llené la boca con tus letras,
Repetí tantas veces nuestra historia.
Cómo te conocí y como nada nos favorecía.
El tiempo no se detuvo, ni el destino nos dió tregua.
El final nos tocó la espalda y no tuvimos más remedio que verle de frente.
Dejé de rezar tu nombre y de contar como nos conocimos.
Todo lo que pudo ser se quedó en vocales y consonantes, el final rimó con el destino.
Sólo queda lo que ya no es.
Comentarios
Publicar un comentario