No.2






Me encuentro escuchando el vals #2 de Shostakovich, y me descubro rememorandote.

Es difícil descifrar el sonido de tu risa en mi pensamiento, pero puedo definir tus pequeños y brillantes ojos, cristalizados por una especie de luz perpetua, haciéndose más pequeños por el gesto de una sonrisa.

Y tu nombre emite un sabor agridulce en mi boca, asemejado al sabor que dejó el último de tus besos.

Se que piensas en mi, estando frente a un lienzo disfrazado con pintura, cuando el calor del verano toca tu superficie, y una serie de letras y olores hacen sinergia dando forma a mi imagen.

Me invade un sentimiento de alegría, por lo auténtico de tu recuerdo, porque ya no somos, y sin embargo soy en ti, así como eres en mi.

Y no hay más que gratitud en mi memoria, aunque hoy sólo seas un suspiro que evoca la melancolía de una tarde nublada en las calles de Madrid. 

Comentarios

Entradas populares